jueves, 14 de marzo de 2013

LILIANA SHOW


Después de muchos años de espera, por fin en el 2012, conseguí realizar la producción de “Liliana contra sus miedos”. El resultado no podía ser mejor y me he sentido contento de la buena acogida que el público de Maputo le dio a este nuevo show. Siempre acompañado de Álvaro Benedicto en la Guitarra, Kathleen Boon en flauta y mbira, a lo que se nos sumó el percusionista Nicolas M’Sagarra. Juntos disfrutamos de adaptar las historias musicalmente así como su posterior puesta en escena y la experiencia en el estudio para grabar algunas de las historias y que muy pronto estarán listos en formato de audio libros, con ilustraciones mías, un proyecto que se realizara a mediados de este año.
Delicioso retorno al formato teatral que me ha permitido disfrutar y probar nuevas ideas. Aquí un álbum con fotos realizadas por excelentes amigos.







sábado, 8 de diciembre de 2012

"BLANCIANIEVES" Pablo Berger


Como contador y recopilador de cuentos me ha tocado ver y escuchar adaptaciones diferentes de historias clásicas, en el cine muchos lo han intentado, pero, son pocos los que han logrado hacer de su adaptación un éxito. Sin embargo, el día de ayer tuve la oportunidad de estar en la inauguración del Festival de Cine Español en el Lincoln Center de Nueva York y que abría con “Blancanieves” del director Pablo Berger.
Confieso que me he sentido extremadamente emocionado de asistir a esta hermosa adaptación, tan original y tan llena de poesía visual. La adaptación de Pablo Berger asume un desafío mayor al decidir filmar íntegramente al estilo antiguo, es decir, una película muda y en blanco y negro, lo cual ha sido un gran acierto. Los actores se lucen en sus interpretaciones, con una Maribel Verdú en plan estelar y en donde cada actor consigue comunicar, a través de gestos y miradas, toda la carga emocional que su papel requería y que el director ha sabido explotar con primeros planos bien enfocados y con una fotografía excepcional. Por otro lado está la música que acompaña la película y que consigue reforzar los instantes dramáticos y de humor que las escenas requerían.


No me esperaba una película así, confieso que tenía mis dudas luego de ver las otras dos decepcionantes adaptaciones que se han presentado este mismo año.

“Blancanieves” de Pablo Berger es una obra completa, original y cálidamente humana, pues la historia se aleja del ambiente burgués de reyes y princesas y nos acerca más a sus personajes, al ubicarlos en un contexto popular como el mundo de los toros.


Luego del estreno, pude conversar brevemente con el director, un tipo sencillo y sin ínfulas, un artista comprometido y osado, ojala y la academia le otorgue el premio que en mi opinión se merece. Pero aun cuando no lo gane, estoy seguro que el público sabrá premiar su esfuerzo.

Aplauso de pie para el director y su obra.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

PSICODELIC SNAKE NYC

Para Aristóteles la pasión y la acción son categorías contrarias. La acción presupone una motivación, nacida del propio sujeto, y la pasión una manía que esta antes asociada a la posesión. No se sabe de qué lado está verdaderamente quien pinta serpientes con el ahínco del peruano Rafo Díaz, pero dado el rigor técnico que pone en camuflarlas y confundirlas en padrones ajenos (por ejemplo, en los tejidos de la capulana africana) podemos deducir que esta poseído y que su pincel es el instrumento de un Chaman.


Pero ya no es un Chaman inocente, sino aquel que se apropia de las propias dudas para fortalecerse en un lenguaje pictórico que hace fe de su propia parodia. Por eso en Rafo Díaz encontramos una pintura visionaria que transforma las serpientes en mándalas vivas y simultáneamente observamos que su expresión no está ausente de humor, de una apropiación lúdica, hasta en los materiales que vuelven esta figuración en psicodélica y alucinante. Hay una nítida permanencia de infancia en esta atmosfera pictórica de un creador que es también un gran contador de historias para niños.

Además, Rafo Díaz es un pintor en una frontera entre mundos, el de sus Tradiciones peruanas, indígenas, con su vistosa pauta cromática, y el de la parodia pos-moderna, con su juego de desconstrucción; de la misma forma que mapea su itinerario a partir de raíces multiculturales y donde el enlace feliz entre su tradición y lo que le permite la vivencia de las tradiciones africanas autoriza una expresión dinámica y convincente.

Bellas serpientes que tatúan a la niña del ojo, y que en ocasiones la penetran.

Antonio Cabrita.


For Aristotle, passion and action are opposites. Action presupposes intrinsic motivation, born of the subject while passion is a madness associated foremost with possession. It is hard to classify someone who paints snakes with the obsession of Peruvian artist, Rafo Diaz. But when one looks at the technical rigour he applies to disguising and obscuring them in unexpected patterns, such as those of African fabrics, one can only conclude he is possessed and that his brush is the tool of a shaman.


No longer an innocent shaman, but one who embraces his own doubts to strengthen the visual language to transform his self parody into faith. In Rafo Diaz we find a visionary painter who transforms snakes into living mandalas, revealing a playful sense of humour in even the materials he uses to create his hallucinatory, psychedelic work. There is a childlike atmosphere to the work of this creator, who also is a great storyteller of childrens’ stories.

Moreover, Rafo Diaz is a painter on the borders of worlds, skating on the edges of his Peruvian Indian heritage, post-modern parody and games of deconstructivism with his bold colourful palette. In this way mapping his route from its multicultural roots to where his tradition and that of the African experience merge to reveal a convincing and dynamic expression. Beautiful snakes which tattoo and sometimes penetrate the eye.

Antonio Cabrita.
Portuguese writer, journalist and literature critic living in Mozambique.


lunes, 17 de septiembre de 2012

PSICODELIC SNAKE. Expo - Arte



Ilimitadas e inmortales, las serpientes son el principio y el fin de todas
Las cosas  de la tierra. Musculos de dios o del diablo, consonante se anidan en el
Corazón o en la mente, es negro y bifido su relámpago.
Ante su serpenteante oscilación el viento se eriza.
Conocía las serpientes de miel, que en el Perú van a dormir en el hueco de las flautas,
pero aquellas que se disimulan entre las fibras, en los padrones de las capulanas,
Despiertan un metal en la voz.
Y se queda mudo quien las ve deslizarse desde los tejidos para el medio de las
letras, sintiendo que le cosen en la mirada diamantes tan frios que solo
Queda una pregunta: quien irrito al sol?
Y con estas serpientes que Rafo Diaz nos encadena, y, si por dos veces
seguidas ellas nos atraen, como imágenes muertas se desprenden de nuestra piel.
Solo entonces los ojos de mi espíritu circundan en tu boca sus colmenas de silencio.



ANTONIO CABRITA


lunes, 4 de junio de 2012

LILIANA CONTRA SUS MIEDOS

Estamos muy contentos con la Buena respuesta del público para el show de “Liliana contra seus medos”, en la Fortaleza de la ciudad de Maputo. Con un público que ha ido llenando la sala durante los sábados programados de la temporada.


El show de Liliana, es uno de esos trabajos que llevaban años en el “Baúl de proyectos” que tengo y que cuenta con otros, esperando su turno.


El show de Liliana, cuenta con la colaboración invalorable de Álvaro Benedicto, talentoso guitarrista y de Kathleen Boon, una excelente multi-instrumentista (flauta, acordeón, mbira, percusión, etc.), de nacionalidades España y Bélgica, respectivamente. Son ellos, quienes me ayudaron a guiar mejor mis sensaciones y creaciones para este nuevo show.


Liliana obedece a mi gusto particular por algunas viejas y clásica historias que todo el mundo conoce: La ratita presumida, Los tres hermanos cabritos y el gnomo, el gatito vinagrito, etc. Mezcladas con algunas historias y canciones escritas por mí y finalizando con un show de títeres, que es la alegría de chicos y grandes. Es realmente estupendo sentir la complicidad que encuentran los niños con las historias, las canciones y los muñecos. A uno, solo le queda sonreír y disfrutar con ellos.

Público atento al show.




miércoles, 16 de mayo de 2012

VOLVIENDO DEL “PUEBLO SIN TIEMPO”

         A inicios de este año, planeamos con mi esposa e hijos, visitar a mis padres; lo cual significaba un viaje largo y lleno de sentimientos contradictorios. Por un lado, la avanzada enfermedad de mi padre, quien sufre de Alzheimer y que ha llegado a los límites en donde la realidad y el delirio se mezclan, lo que supone un desgaste físico y mental que tiene que llevar mi madre como una cruz sobre su espalda. Cruz que se hace cada día más pesada y todo aquel que haya tenido en su familia a alguien con esta enfermedad, sabrá que aún falta lo peor. Una lástima por mi querida “viejita” y una pena por el “viejo”. Aunque muchas veces, hasta en los más momentos más difíciles, es posible rescatar cosas positivas como por ejemplo, el exacerbado amor que mi padre siente hacia mi madre, luego, de más de 50 años de matrimonio. Fue súper lindo ver a mi padre enamorado de mi madre, con celos de todo aquel que se le acerque, cantándole canciones y susurrándole secretos al oído como un “viejo” adolescente, fue algo simplemente hermoso.


Por otro lado, resulto increíble volver a vivir parte del pasado de mi padre, de cuando hizo su servicio militar, disfrute de volver a escuchar sus historias de Gueppi, el conflicto fronterizo entre Perú y Colombia hace ya varias décadas. Producto de su enfermedad, mi padre mantiene presente estos recuerdos más fuertes que otros y me resulto agradable recorrer nuevamente su mundo personal de fantasmas y extraños acontecimientos.

Por otro lado, en lo personal, suponía visitar a los buenos amigos e intentar presentar mi último libro, ya sea en algún local de lima capital o de Iquitos, mi tierra. Finalmente, conseguí hablar de mi último trabajo en ambas ciudades y contar mis historias.


Lucho Sisley, un buen escultor de Iquitos, pero, con una manifiesta esquizofrenia, decía de los golpes de calor en la ciudad: “con el calor, el espíritu de una mujer arrecha se apodera de mi”. Entiéndase que “arrecho” en este caso, sería para mí, la sensación de plenitud de energía. Ese calor que se mete por entre tu piel y provoca estados de euforia anímica. Tres años habían pasado desde mi última visita y necesitaba algo así. Lo triste, es haber encontrado la ciudad convertido en un verdadero caos, con todas las avenidas y calles abiertas, por la, dizque, renovación del sistema de agua y desagüe. Lo que hace casi imposible transitar a pie o en motocarro y que toda la ciudad se llene de polvo como si fuera una zona de guerra. Resulta curioso que la gente en las calles culpe de esta situación a los “chinos”, pero, yo no vi ningún chino ni siquiera dentro de los chifas. En mi opinión, los culpables de ese caos y desorden, solo pueden ser responsabilidad de las autoridades y nunca de las empresas. Nadie con conciencia puede permitir al gasfitero venir a su casa para arreglar la cañería y dejar que lo vuelva todo un caos.

Otra situación delicada son las inundaciones, que tienen rodeada la ciudad y cuyo peligro inminente, es la epidemia gigantesca que se puede producir cuando las aguas vayan bajando. Recuerdo que hace unos veinte años atrás, hubo una gran creciente, no sé, si menos o más que esta, pero en aquel entonces, Iquitos no tenía ese nivel de crecimiento urbano que tiene ahora, no se comprende que se haya permitido construir casas en aquellas áreas que se sabían inundables. Esto hace más evidente y fatal a esta nueva crecida de los ríos.


También fue bueno visitar a los amigos de “La Restinga”, disfrutar de su entusiasmo y de la buena onda, fue chévere ir a Belén y poder conversar con los niños que forman parte de sus proyectos, fue una tarde para recordar y me sentí halagado de saber que esos pequeños, ya conocen mis historias y no dudaron en hacer sus pedidos para contarles sus favoritas. También me encanto la complicidad con los niños que se atrevieron a compartir sus anécdotas en la selva y sus encuentros con nuestros personajes de leyenda.


Fue bueno estar presente en la noche del primero de Mayo, en la velada que realizaron para celebrar “El día del Niño trabajador”, danzar con ellos y compartir un par de historias con su gente. Pero fue preocupante saber que corren el peligro de perder el local donde trabajan, también, me inquieto saber que los proyectos están en una etapa difícil. Tocará que ellos puedan sacar todas las energías positivas para lograr salir de esa situación, seguro que lograran hacerle frente con la creatividad que les caracteriza. Son casi quince años de labor que no puede desaparecer de la noche a la mañana.


Gracias también a los amigos de “La Restinga”, quienes me convencieron de hacer una presentación en el Ikaro Art Bar, un excelente bar que es propiedad del amigo Javier Freyre. Con un local muy bien ubicado, a una cuadra de la Plaza de Armas y con un ambiente pleno de arte. Fue una noche estupenda, con amigos entre un público entregado y que lleno el lugar de principio a fin. Fueron casi dos horas de compartir historias y anécdotas, una experiencia que se me ha quedado grabado en lo profundo de mi corazoncito.


LIMA “Yo soy la nube gris”

En la capital y con el apoyo del amigo Ukumari, realizamos una breve presentación del libro “El corazón enamorado del Baobab”. Aunque fue una noche simpática, con un público familiar y animado, me quede con la impresión de que infelizmente, van pasando los años y se me hace cada vez más difícil, lograr atraer público a mis actividades en la capital. Imagino que la distancia no ayuda y probablemente, aun debo trabajar más para conseguirlo.


Un día un jinete muy famoso estaba arreglando su casa. Éste estaba haciendo un hoyo para hacer una cisterna, ya cuando el hoyo estaba terminado entró a su casa en busca de agua. En ese momento su mejor caballo se escapó de su corral y en el trayecto cae en el hoyo. Éste comenzó a hacer ruido para ver si alguien aparecía y lo sacaba. Luego de varios minutos el jinete lo escuchó y trató de ayudarlo pero no podía sacar su mejor caballo de aquel hoyo. El sol calentaba con más fuerza y pasaban las horas y el caballo seguía en el hoyo. El jinete intentó de muchas formas sacar su caballo pero al ver que no podía con tristeza en su corazón decidió enterrarlo. Una decisión muy difícil pero el hombre fue y tomó una pala y comenzó a tirarle tierra a su caballo, estuvo así por varios minutos y de momento se dio cuenta que cada vez que él le tiraba tierra al caballo éste se sacudía y la aplastaba. El hombre siguió echándole tierra al caballo mientras las lágrimas bajaban por su rostro y la tristeza inundaba su corazón, pero el caballo seguía sacudiéndose y aplastando la tierra. Luego de varias horas el hombre pensando que había enterrado a su caballo, lo mira con tristeza pero se quedo sorprendido al verlo fuera del hoyo, sano y salvo.

Así como este caballo, es mejor sacudirnos y aplastar todo aquello que quiera hundirnos.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Presentacion del Libro: "El corazón enamorado del baobab"

Por MARCELO PANGUANA

Comienzo la lectura de mi modesta apreciación con este significativo proverbio sacado de las páginas de este libro y que no pretende nada más que darles la dimensión antropológica del baobab। Y cito:

Se tomas el agua con las semillas del baobab, quedaras protegido del ataque de los cocodrilos. Pero si te atreves a arrancar una flor del baobab, morirás devorado por un león. La primera constatación que tuve, una vez el libro llego a mis manos, fue de que el libro era bello. La segunda constatación fue que su autor era un peruano, un fulano llamado Rafo Díaz y que había nacido en un local habitado por espíritus, fantasmas y otros seres extraños, o sea, el autor del libro "El corazón enamorado del baobab", viene de un lugar extraño, propicio para el nacimiento de brujos y chamanes. Tal vez ha sido esa proveniencia que hizo que él se volviera escritor. Quién sabe? La tercera constatación fue el haber descubierto, con algo de perplejidad, que los baobabs, esos árboles seculares existentes en nuestro país, también amaban.

Esa perplejidad me llevo a intentar descubrir la historia de ese árbol sagrado. Y descubrí muchas cosas. Descubrí, yo que nada se dé árboles, que el "embondeiro" también se llama baobab. Y aquí me acorde del título del libro de un autor mozambicano cuyo reconocimiento, por parte de todos nosotros, tarda en aparecer, Suleiman Cassamo, que escribió y público en 1997, una bellísima colección de cuentos llamada exactamente "El Amor del Baobab", o sea, el amor del "embondeiro", un amor que es elevado a la dimensión y grandiosidad comparable a la del propio árbol, todo escrito de esa forma que caracteriza la escritura cassamiana, o sea: la contención del discurso, el trabajo de la palabra, el trazo cultural, la frase corta y poéticamente simple.


Descubrí en el proceso de la lectura de este libro las múltiples funciones del baobab. La generosidad con que se ofrece a las necesidades de los hombres y animales. Las dimensiones inimaginables que puede alcanzar. El hecho de que en su interior pueden cohabitar seres vivos y espíritus de los antepasados. Descubrí que tiene una fruta llamada malambe en la lengua xi-nyungwe de Tete, bastante consumida en aquella región sobretodo en tiempo de escasez de alimentos. Supe que en Madagascar, por ejemplo, termino convirtiéndose en el árbol de elección como símbolo de la nación. Que en Senegal la veneran mucho más de lo que veneran a un dirigente político elegido por el pueblo. Descubrí un repertorio inacabable de fabulas y mitos que se crearon en África alrededor del baobab. Y comprendí entonces la fascinación de Rafo Díaz y la razón que lo llevo a escribir sobre el baobab las bellas palabras que escribió.



Cuando acabe de leer esta pequeña obra inspirada en las creencias populares africanas sobre el "embondeiro", o baobab, recordé la pregunta que se posa todas las veces que se nos presenta un libro de este género, o sea, si estamos ante una obra destinada a los más jóvenes o a los más viejos? Sera que importa continuar a rotular los géneros literarios e limitar los accesos? Porque una obra literaria, infantil o no, vale en primer lugar por su capacidad de seducción, y después por esa posibilidad de alcanzar un universo multitarea. Y el libro de Rafo Díaz pudo alcanzar ese propósito, por consiguiente me declaro, ahora y aquí, un lector más seducido por la escritura de este peruano ciudadano del mundo.

Poco importa pues el universo al que el autor se dirige, aunque sea legítimo afirmar que en El Corazón Enamorado del Baobab, además del encuentro con la cultura y la memoria, se siente ese continuo retorno a los lugares de la infancia que el imaginario de Rafo Díaz nos permite. Supongo que la posibilidad de regresar a los tiempos de la infancia, al universo del sueño, de la pureza, debe haber sido uno de los mayores placeres del autor a lo largo de la escritura. Supongo que todas las veces que eso acontecía y el autor se alejaba de este mundo de desencantos para vivir en un mundo de magia, se sintió el hombre más feliz de todos los hombres, si consideramos que solo se puede ser feliz cuando la escritura nos permite llegar a los lugares de la utopía.




El libro es compuesto por seis historias. Todas ellas tienen al "embondeiro", o baobab, como su epicentro. Cada una de ellas evidencia la grandiosidad del baobab, su hermosura e inteligencia, la vanidad, la capacidad de amar a otros seres, sus posibilidades terapéuticas o su longevidad.

El texto que da el título al libro, materializa lo que es la vocación de los cuentos de tradición oral, que es de dejar un legado, primero cultural, segundo el aprendizaje de las cosas de la vida, incluyendo, obviamente, el amor. La lectura de este libro constituye también un acto de aprendizaje, pues existe una deliberada intención de transmitir conocimientos sobre el árbol más grande que existe en África, un árbol que decora las historias de los libros, que sustenta mitos e desarrolla creencias. De modo que podemos concluir que a un árbol con todos esos méritos no le puede faltar nada para poseer la capacidad de amar.




Los diseños de Ruth Banon completan el imaginario de Rafo Díaz. Le dan un toque de realidad que algunas veces las palabras se muestran incapaces de alcanzar. Le dan color, perfume, movimiento y ese toque de magia que atraviesa los seis bellísimos cuentos que componen esta obra.

Se puede decir, sin ninguna posibilidad de error, que estamos ante una de esas obras que sirve perfectamente para quien pretenda iniciar una relación con la literatura, justamente porque transporta el conocimiento que Rafo Díaz se fue apropiando como artista multifacético, esencialmente como creador y contador de historias. Mi profunda esperanza es que este libro llegue, sobretodo, a las manos de los niños, si consideramos que cuando más temprano los mas jóvenes entran en contacto con las historias, con los libros llamados infantiles, con el mundo de la fantasía o imaginario, mejor será su desenvolvimiento y más rápido el niño despierta al mundo de la literatura y se convierte en una persona creativa y reflexiva.

Para terminar quiero decir que a pesar de haber leído atentamente estas interesantes historias permanezco aun con la mismísima pregunta que durante algún tiempo de su infancia atormento a Rafo Díaz: "Como es que un árbol podía ser tan grande y capaz de destruir un planeta entero?".

Muchas gracias.